Tiempo Parado

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Un hombre salio de un viejo automovil, con una bolsa de deportes. Camino lentamente, hacia un oscuro callejon, observo que nadie le observaba; abrio suavemente la bolsa. Atras queda un ruido de lejanos automoviles que cruzaban una centrica calle de la gran ciudad. La oscuridad era como un amigo para el, le ayudaria en su empresa. Cogio un pasamontañas, se lo puso. Suspiro profundamente, como si de una extraña necesidad natural le hiciera falta. Volvio a mirar de nuevo a su alrededor, se cerciero de que nadie havia en ese oscuro y estrecho callejón.
Suavemente deslizo sus oscuros guantes de cuero, por sus largas manos. Saco de su bolsillo, una diminuta estatuilla, un santo, que siempre llevaba consigo. Se santiaguo y se ergio, y volvio a ponerse de nuevo su estatuilla en su bolsillo. De la bolsa saco un revolver, lo observo como de un precioso trofeo se tratara, se lo coloco en el bolsillo de la chaqueta.
Miro su reloj, como si de un plan establecido se tratara, como si de algo se tratara ya planificado, ya trazado. Eran la siete y quince minutos, dentro de poco las tiendas cerrarian sus puertas; era el momento exacto para ir a la caza de su presa.
Camino poco a poco, como si de una toma lenta cinematografica se tratara, hasta llegar al borde mismo de la salida de ese callejon, que hace tan solo unos instantes era su ocasional guarida como de un oso urbano se tratara. Sigilosamente, saco su cabeza y oteo como se tratara de un buitre carroñero, apenas havian transeuntes por esa calle. Muy cerca a unos 2 metros, esa tienda, estaba a mano para su empresa. Volvió a santiguarse, salio corriendo como de un obus se tratara a la tienda, cuando un cliente estaba apunto de salir por la misma. Aprovecho esta circunstancias para empujar de nuevo a aquella señorita elegante que salia de realizar sus compras.
Miro hacia el interior, y mostro su revolver a un hombre calvo de edad ya avanzada. Esa joyeria, la Haston and Co, era una mercancia fácil pues era muy poco concurrida y en un tramo que aquellas horas, era poca concurrida la calle.
Por primera vez el ladron con el revolver en la mano, exclamo su primer atisvo de voz.-Todo el mundo al suelo !!.-dijó gritando.
La señorita, llorando se puso las manos en la boca.- Callese por favor, tirese en el suelo, se lo ruego !!.-volvio a hablar de nuevo el ladron.
El hombre mayor se tiró al suelo detras del mostrador. El ladron hizo ademan indicandole con las manos, que saliera de detras del mostrador al hombre mayor, e incluso le dio algun otro golpecito en el trasero para que se diera prisa.
La mujercita, continuaba llorando con la cabeza pegada en el suelo. El ladron se le acerco a ella.-Mira preciosa, ahora deberas de colaborar, un poco conmigo.- pronuncio de nuevo el ladron con suave fuerte y suave a la vez.
Acto seguido de su bolsa saco unas esposas.-Mire pongaselas a ese viejo !!, venga dese prisa, pero antes baje las persianas de la tienda.
La mujercita, se levanto, bajo las persianas, la tienda quedo aisalada del mundo mundano, estaba oculta a los ojos de los ciudadanos. Con manos temblorosas, le coloco las esposas, mientras seguia llorando. Una vez que el hombre mayor, el joyero obviamente estuvo apresado e inmovil de manos, el ladron ordeno que la señorita pusiera todas aquellas hermosas joyas, que el mostrador mostraba. Lo realizo sin mediar palabra alguna, luego se quedo inmovil como esperando una respuesta.
-Muy bien preciosa, lo has hecho muy bien.-dijo mientras le tocaba la mejilla con su mano, de una manera muy sensual. -Que hermosa eres, desde luego que eres una joya.
La mujercita, puso cara de temor, no entendio aquel canvio de lenguaje de aquel extraño ladron. Se fue acurrucando hacia una esquina, dando pasos hacia atras.
-Parate, deja de temerme !!.-dijo el ladron.
-No hagas nada malo, no nos haga daño.- pronuncio por su primera vez su voz la mujercita elegante.
Sin mediar mas, el ladron se le acerco, y la beso en su boca, mientras el lo apuntaba con su revolver en su cuerpo. Con la otra mano, se la puso en el interior de su chaqueta, saco suavemente una corta pero ancha navaja que tras moverla con sigilo, le asesto un fuerte golpe que le asesto un fuerte navajazo, que le hizo estremecerse contra aquel rincon, mientras ella por su boca empezaba a sacar babas con sangre fresca que surgia a borbotones. El hombre mayor estaba estupefacto, mirando la espeluznante escena.-Malvado, que ha hecho !!.- pronuncio su voz por primera vez. El ladron dejo, caer a la agonizante señora, y se volvio haci el hombre mayor y le asesto un fuerte zapatazo en su cara que lo hizo retroceder hacia atras de un plomazo.
El hombre mayor chillo de dolor, y se revolvio del golpe en el suelo y se agitaba. El ladron observo que la señorita ya havia acabado de moverse, havia muerto, un gran charco de sangre tenia regado todo el suelo; pero se fijo de nuevo en el hombre mayor, esta vez con mas fuerza le cogio su rostro entre sus manos.
-Mirame a mis ojos, mirame, me ves.-le decia con voz de clarisima maldad.- Callate, no hables !!.-dijo sin dejar apenas hablar al joyero.
-Ves, soy un simple ladron, solo quiero tu botin, tu preciado botin. Ella era demasiado guapa para dejarla sufrir.-Cogio la navaja y se la coloco en la mejill, y le hizo un trazo, haciendolo sangrar, una pequeña herida que pronto empezo a brotar sangre.
-Dejeme, dejeme, lleveselo todo, pero dejeme.-balbuceo el anciano, entre dientes, mostrando aquella cara de temor y de miedo.
-Mire, usted tiene todo ese valor, para que, para tentarme, para sacarme de mis miserias, ¿Es que acaso eso no te da miedo?, ver que llego tenga que hacer todo esto por mi supervivencia. Tu crees que eso es justo, tu crees.. .- Le asesto un golpe con el revolver en la cara, un golpe terrible, su nariz era un volcan de sangre en erupción. El viejo solo sollozaba de dolore, remolviendose entre si, sin poder tener mas movimientos que sus piernas.
El ladron, sin poder mostrar su faz horrorosa, que oculta detras de aquella mascara negra de lana, rio.- ha ha ha !!, que miserables, aquellos que os enriqueceis de estas pequeñeces innecesarias para el ser humano. Es que no veis lo que haceis, sereis insconcientes, que absurdo es toda esta realidad verdad !!. Se alzo, y miro la tienda. Volvio a ponerse de cuclillas ante el joyero, y con una fuerza descomunal, le clavo toda la navaja, en su yugular, y luego moviendola de un lado a otro, haciendole un boquete mayor, mientras un reguero de sangre bañaba, el suelo de un inmenso charco de sangre fresca. Si una fresca sangre que mancho la indumentaria del ladron.
Se levanto, previamente sacandole la navaja de aquel cuerpo ya inerte, que yacia en el aquel mar de acuosa sangre. Cerró la cremallera del bolso, donde su botin havia sido un mero espectador material de aquel grave atraco, de una inmensidad cruel, de una criminalidad que rozaba lo satanico.
Abrio la puerta, miro. Era noche cerrada, salio suavemente de aquella joyeria manchada de horror y de miedo. En la calle no havia nadie. Corrio hacia el callejon, hasta reunirse de nuevo en donde inicio aquel atardecer , aquel tragico y amargo atraco. Saco una bolsa de basura que estaba en las misma bolsa donde descansaba el botin. Se desnudo, y se puso una nueva ropa, poniendo toda aquella ropa ensangrentada en la citada bolsa oscura de basura. Queria pasar pagina, volver a su otra realidad, a la vida que le hacia feliz quizas. Camino ya canviado, con la bolsa de basura en una mano y en otra la otra con el botin.
Salio a la calle, volvio de nuevo a la escena del crimen. Se paro y vio la tienda, que de ella emanaba a la distancia, una ligera luz tenue, que era la unica, que alumbraba entre las otras tiendas que havian en su cercania. Camino hacia el final de la calle; cuando acabo de pasar por delante de la tienda, vio que la puerta de la misma se abrio desde su interior. Se quedo perplejo, miro hacia ella, observo como el filo de la puerta se abrio poco a poco. Camino hacia su interior, acabo el ladron de abrir aquella puerta, observo que alli donde havia estado tan solo unos minutos, contemplo que de la escena de aquel macabro crimen, no havia nada, no havia ni cadaveres de ninguno de ellos, ni la mujercita ni el joyero, parecian haverse esfumado como obra de magia.
Hablando para si el ladron se dijo.- ¿Que ha pasado?, pero si hace unos minutos he estado aqui, no puedo creermelo, no puede ser.- Volvio a observar toda la pequeña joyeria, observo que los relojes parecian parados, como si el tiempo, hubiera sido una dimension oscura que detuvo el tiempo.- Pero si las manillas de estos relojes estan paradas.- Miro su reloj de pulsera, y este estaba parado a las ocho y cinco de la noche.- Mi reloj, tambien que pasa, no entiendo nada.

El ladron salio apresuradamente de aquel oscuro lugar, que hizo que su cuerpo sintiera su temor recorrer por su espalda. Atraveso la ciudad, mas rapido de lo normal, esta parecia como deshabitada, en tensa calma, enmudezida por ese paso del tiempo muy lento, o quizas un espacio temporal oculto en los abismos del tiempo.
Paso aquella noche tendido en su cama de aquel cuchitril donde vivia, aquel pequeño espacio oscuro y sucio de los subburbios de la gran ciudad. Intentaba dormir, pero daba vueltas y vueltas sobre si mismo en la cama, no podia conciliar el sueño. Oio en la tranquilidad de la noche un ruido, como si de pasos se tratara. Se irguio de la cama, como si aquel ruido, fuera como algo extraño, se asomo a la ventana, no vio a nadie desde ella. Volvio a sonar los pasos.
Aquella estancia solo era alumbrada por una tenue luz de aquella lampara. El ladron se estremecio de miedo, empezaba a sudar una sudor fria que caia por su frente. Los pasos sonaron a su espalda, giro su cuerpo hacia el espejo que tenia a su espalda, y vio como de el emanaba una figura. Miro con claridad, un individuo se asomo desde ese lado del espejo. Miro Atras a su espalda, no havia nadie. Volvio a mirar al espejo,se quedo cada vez mas acurrucado en si mismo, no pudo contemplar lo que veia sus ojos. En aquel espejo, observo como no era una figura, sino dos, eran las imagenes de las dos personas que havia asesinado tan solo unas horas. Lo miraban con odio y horror; sus cuerpos ensagrentados mostraban la crudeza de aquel asesinato.
El ladron, abrio su bolsa y encontro su revolver, y tras buscarlo, hallo tacteando la estatuilla, pero al cogerla vio que no era el arcangel, sino que ahora era un pequeño diablilllo de colors rojizos.
Saco su revolver, su estatuilla se le cayo de las manos; parecia como si un canvio su hubiera producido en su vida desde aquel atraco.
-Dejadame en paz, por favor, dejadme en paz.-dijo el ladron, observando el espejo, donde aquellos dos individuos ensagrentados le miraban con horror desde aquel otro lugar donde el odio y la revancha se refugiaban.
-No quiero hacerlo, perdonarme, yo no queria hacerlo.-dijo el ladron mientras con su revolver en sus temblorosas manos se lo colocaba en la frente de su cabeza.
En su cabeza resonaban entonces palabras que parecian de un lugar oscuro, del tiempo, quizas eran aquellos horrorsos individuos del espejo.- Matate, matate, matate !!.
-Pedonarme, no queria hacerlo, perdonarme.- Acto seguido, el estruendo ruido de aquel disparo, parecio interrupir el silencio de aquella extraña noche. El cuerpo ya inertre cayo para atras, dejando un reguero de sangre, que salia de su frente. El ladron havia fallecido.

Unas sirenas sonaron en aquella transitada calle, un hombre parado en la puerta de aquella pequeña joyeria, el paisaje era terrorifico, alli permanecia tres cadaveres, el atracador muerto inerte en un reguero de sangre donde, tambien cercanamente tendidos en el suelo, sus victimas el joyero y su hermosa clienta.
En la mano del ladron tenia cogida una estatuilla, era un angelillo. Aquel atraco nunca se pudo explicar de forma concisa, se aseguro que aquello fue un atraco sangriento, con arrepentimiento fugaz en el mismo acto del crimen. Que extrañas sensaciones debio sentir aquel ladron para quitarse la vida, sin lugar a dudas, solo el se llevo a su lecho de muerte la verdadera historia de aquel trágico atraco. Solamente su reloj de pulsera, marcaba las ocho y cinco de la noche, unico signo y dato de aquel increible incidente, solo un dato perdido en el abismo del espacio y el tiempo.


					
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~ por mismisterios en mayo 16, 2009.

Una respuesta to “Tiempo Parado”

  1. Me ha gustado jordi, no me imaginaba yo, que se los iba a cargar a todos y de que como acaba el .

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