Quiero ser amado.
Dejó el cuchillo encima de la mesa, la sangre todavia caliente caia en gorgotones encima de la misma. Se estaba formando un pequeño charco. Su mirada se perdia en la oscuridad de la habitación, tan solo una leve luminosidad dejaba claros y oscuros en el interior de esa guarida de la muerte.
El se dijo asi mismo: “esto es tan solo el principio, de lo que ha de venir, un nuevo camino, un nuevo trazo, un nuevo perfil de vida, en fin un cambio, que se ha producido ya. Ustedes lo han creado.” Se levantó sigilosamente, era tarde, y se debia andar con frialdad, asi merecia la ocasión. Con un paño blanco limpio el cuchillo y lo metio dentro de un pote de hojalata bastante grande. Abandonó la habitación, y empezo a pensar antes de como hacer desaparecer el cadaver, en como empezó todo.
Hacia años atras, el cayó en una profunda crisis de personalidad, victima de una depresión profunda con indicios de paranoia; se sintió muy solo, como si nadie quisiera darle amistad, ni amor,ni cariño. La relación con su tia se havia degradando, tras la muerte de sus padres en un trágico accidente de tráfico, esta se havia hecho cargo de el con tan solo diez años de edad. Su tia lo trataba como un esclavo se tratara. Realizando tareas domesticas, estudiando, pero todo aquello le acabó generando un tremendo odio. Sin apenas poder responderle, su mente se fue cerrando en si mismo, siendo su juventud muy cerrada, cuando acabo economicas en la universidad, su circulo de amistades, era muy pequeño, todo era relación laboral y poco mas. La gente lo miraba con aires extraños, sin lugar a dudas no era una persona muy comun, amante de extraños escritores de terror y de arqueologia arquetipa. Cuando la edad mas avanzaba mas claramente se hacia patente esa claro distanciamiento de la sociedad. Asi de patente fue que sufrio una grave crisis nerviosa y fue hospitalizado. Durante ese proceso de hospitalización se produjo un acontecimiento muy importante, su tia fallecio. En parte se sentia liberado y mas solo aun, no era consciente de esa dualidad que su mente percibia de aquella nueva situacíon, consciente de ello dejo que el tiempo trasnscurriese. Asi fue, el Doctor le dio el alta, confiriendole que debia acudir aun psiquiatra para que le llevara ese aspecto de aislamiento. En aquel momento en que el Doctor le revelaba sus intenciones sobre el procedimiento del tratamiento, el le dijo:
-Doctor, yo no soy culpable de mi aislamiento, es la sociedad que no me entiende, estoy necesitado de amor, de cariño, necesito ser querido, ser amado.
-Todos deseamos ser amados, pero no podemos culpar al mundo del resto, de nuestros problemas, ¿seria injusto buscar unos simples culpables, no cree ?.
Movio la cabeza de un lado, contrariando lo que el doctor le havia explicado, y agregó acontinuacion, mientras el doctor escribia una receta médica.- una pluma estilografica escribe en un papel,como un cuchillo hace sangrar un cuerpo.
El médico alzo la vista, y miro fijamente a su paciente, le tendió la receta, y un informe médico.-aqui tiene su receta médica, dos veces al dia el comprimido, y su informe para su psiquiatra.
Lo cogió de mala gana, se despidió con modales apesar de su desacuerdo total con ese medico que le havia tratado esos dias, camino alejandose en el largo pasillo, alguna que otra vez, se paraba para mirar hacia atras, el indignante lugar en el cual havia sido recluido.
Pasados unos dias de casa de nuevo, ahora solo, cogió el informe y lo quemo en un cuenco metalico, para que queria ir a un psiquiatra si el no era culpable de tal odio de la sociedad hacia el, que iva a conseguir, nada a cambio, nada en que poder sentirse bien, nada en que le pudiera satisfacer sus sentimientos mas profundos, mas internos de su espiritu.
Aun estando de baja, decidio que deberia caminar en solitario toda esa nueva situación emocional, falto de cariño; empezo eliminar todo lo relativo a su tia, quedandose con tan solo lo que era algo indivudalmente de ella. Muchos dias se sumia en extraños sueños viendo como su vida era el paso del tiempo, en que sin poder tener una unidad métrica concreta parecia pasar sin cesar, analizando toda su crisis, aunque el abogaba mas a una crisis de la humanidad en si, que no era capaz de transmitir los valores mas potentes del amor y del conocimiento. Su aislamiento fue convirtiendo su paranoia en un tremendo odio a la gente, a la sociedad, a los tumultos humanos, a las personas, todo relucia odio, todo. Ese absolutismo mental de profundas raices esquizofrenicas y paranoides, lo alejaban mas y mas de sus pequeñas relaciones laborales, cotidianas. De su regreso al trabajo supuso aun mas la confirmación de ese gran trecho espacial que separaba a el del resto, y mas cuando escucho rumores de algunos de sus compañeros que cuchicheaban entre si diciendo cosas como: “el loco esta aqui, llego el majareta, el sonado, el imbecil, el iluminado…”; el hacia como si no escuhaba pero almacenaba todas esas palabras como en un diccionario maldito se tratara, como si de un consciente maldecido de su interior uniera cabos de intenciones oscuras hacia ellos.
Mientras tanto su vida transcurria entre su propio mundo, alejado de todo vestigio de socialización, sentia que se havia convertido en una especie de animal humano que despreciaba todo ser viviente que rechazara su forma de ser, porque el era un producto de un rechazo de la sociedad, como de algo biologicamente indecente, algo maquiavelico.
El cambio surgio en el, mientras un dia tenia entre sus manos un cuchillo resplandeciente, lo miró como si de un trofeo de los dioses fuera, y miró fijamente a ese objeto, que cuando mas miraba, mas pensaba que en el estaba la liberación de todo mal, de todo aquello que fuera ajeno a su forma de percibir las cosas. La divinidad quiza le mostró el tan deseado camino que nadie queria afrontar, por miedo, por temor. Pensó que debia de dejar viejos dogmas, y caminar por el camino que se habria paso como si de una autopista celestial se tratara. Era la edad de dejar viejos prejuicios y formalizar lo que havian hecho de el, carne de cañon para sus burlas, como un boomerang haria que sufrieran ellos como el havia sufrido todas sus calumnias, acosos y rechazos.
Llegó el dia en que recibió su delicado paquete de su flamate pedido, lo habrio como un niño contento abre su regalo de navidad, con aquel entusiasmo tan grande, que maravilla tan solo de verlo. Extraños objetos se mostraban ante el, que le seria de una gran utilidad para cumplir sus deseos de odio que su dolido corazon sentia, que ja sin amor, sin cariño, si iva a revelar, generando una maldicion de la cual el gozaria como si fuera la primera vez en muchos tiempos su sonrisa en los labios expesara todo su júbilo de alegria y desesperación a la vez. Cogio entre sus manos una mascara del mas puro horror se tratara, una mascara utilizada por lo mas contemporaneos del bondage, unos finos guantes de cuero, un latigo con puas, y unas cadenas.
Sus dientes mostraban esa sonrisa al mas puro estilo maniático, por fin sonreia, el dolor iva a transformarse en placer, como si de un sacrificio a los dioses mas oscuros de aquellos pasados arquetipos la humanidad tuviera, ofreciendo esos deseados anhelos de paz interior y de alegria que ahora le invadia su triste corazón.
Despojo una habitacion de todo su mobiliario, y lo dejó en una soledad algo aciega, listo para el sacrificio, para la verdadera ocasion, para el inicio de la verdadera etapa de su vida que lo haria mas feliz.
Mientras tanto, sus dias corrian, deseando que todo empezara, todo iniciara el camino nuevo.Una noche de aquellas frias de un otoño adelantado, en que las hojas ya rojizas, ivan desplomandose, en las aceras de aquella vieja ciudad; deseoso de emprender por una vez la nueva iniciativa, tras haver cenado en una vieja frankurteria, camino por la denominada zona de ambiente, zona de bares de lo mas variopinto; se sentia mas fuerte que nunca, mas revitalizado, como si un ginseng desconocido hubiera hecho mas que todo aquel atiborrajo de pastillas que le envenenaron en que estuvo ingresado en el hospital. Un lugar con la típica decoración de luces neones de color azul, mostraba una bandera iluminada, era la bandera del lebianismo y del mundo gay. No le importo donde estaba, eso era lo de manos, no sentia ninguna homofobia alguna, su fobia era la sociedad misma. Ahora todo parecia muy contradictorio, por una vez empezó a mezclarse con la sociedad, a sentirse participe de ella, el era conscinete de ello, pero lo mas importante era engañarla a ella misma, y como el lobo que se disfraza de oveja, moverse entre ella de modo sigiloso, paso a paso, movimiento a movimiento, para empezar el destino de la sociedad que el odiaba. Se adentro en el local como aquel que va en busca de una presa, sentia como nunca havia sentido una gran electricidad en su cuerpo, un grado de excitación maxima. En la oscuridad del ambiente, entre personas de diferentes sexos, bailando al uniso de la musica, se sentia ante el gran reto de su vida. Caminó hacia la barra, que ante el se mostraba, pidio un refresco, un joven atletico se lo sirvio, entre movimientos de cintura, el no hacia caso de nada. Asi paso mas de media hora, hasta que de forma casual, logro ver una imagen que le resultaba conocida, se dijo asi mismo,” ¿el Doctor del hospital?”, no se lo podia creer. Que hacia en un lugar como ese, donde las complejas discutidas o no de orientacion sexualidad se mezclaban entre si. Observó que habla con otro hombre en un extremo de la barra. Havia llegado la hora, penso, que mejor momento, que mejor individuo, para iniciarse en el mas profundo abismo del ser humano, seria la victima necesaria para sentir lo que el sentia en su corazón, el profundo desamor de su corazón. Por una vez el seria la mitica parca de la muerte que lleva su victima al hades mas profundo del miedo y del terror. El no supo exactamente el tiempo que transcurrió, le daba igual, la espera valia bien la pena sin lugar a dudas. Pero como la vida misma todo tiene su tiempo, su inicio, ese compas de lo mas sagrado e iniciatico, y el cielo se le abrio cuando vio al Doctor levantandose, la aventura comenzaba. Lo siguio a cierta distancia, sin llamar la atencion, con su gabardina subida de su cuello parecia la imagen de un detective clásico de novela negra. Los pasos resonaban en la soledad de aquella madrugada de otoño. El Doctor, su objetivo lo tenia cerca, como aquel que mira desde el punto de objetivo de un francotirador. Aumento mas el ritmo, acercandose a tan solo unos 5 metros, cuando este abrio la puerta de un automovil.
-Perdone.-le habló, mientras ponia la mano dentro de su gabardina. Cuando este giró la cabeza para saber quien le havia hablado, le propino un fuerte golpe en la cabeza con una vara corta pero gruesa de hierro, el doctor cayo fulminantemente sobre el automovil. Con rapidez y fuerza, lo in trodujo en el interior del mismo, y lo acondiciono en el asiento del ocupante, y le ladeo la cabeza como si estuviera dormido, y ocultando la brecha que le havia provacado. Todo havia ido como queria, el motor de la venganza rugia como miles de caballos, enfilo, una avenida para salir de la vieja ciudad, camino a su guarida de la muerte. El trayecto transcurrio muy placidamente, por suerte el Doctor estaba insconciente todavia. Cuando llegó a la zona boscosa enfilo camino a su casa, por otra ruta mas larga pero mas segura, asi evitaria las miradas de algun transeunte, el camino era mucho mas agitado, con curvas constantes, en constante pendiente hacia arriba, como si de tocar la gloria se tratara, como si la panacea estuviera cerca de llegar. Su vivienda situado en la zona alta del pueblo donde vivia, era idoneo para poner sus intenciones en marcha. El edificio de tan solo 4 viviendas era apto, para lo que se proponia. La soledad era tan tangible, que su corazon rugia de dolor y esperanza a la vez, pensando quizas que alguien pudiera descubrirle su empresa. Pero no fue asi.
Lo arrastró hasta la habitación de la muerte, como havia sido bautizada, un lugar propicio para el mas profundo de los horrores. Observo, que parecia que iva a despertarse de un momento a otro. La cuenta atras comenzaba, era el momento esperado; cogio las manos y las introdujo en unas esposas atadas a unas gruesas cadenas, con sus pies hizo lo mismo, pero quedaron atados entre si, con apenas movimiento para caminar mas alla de un palmo. Le coloco una venda que le tapo toda la boca, con un pequeño orificio para que respirase, para que pudiesa balbucear, mientras todo se ponia en orden.
Encima de la mesa estaba la careta de bondage, se la puso, luego hizo con unos suaves guantes de cuero. Miro el esplendoroso instrumental que tenia, unas tijeras, un latigo con puas, y lo mas importante,un cuchillo deseado, el principal artifice de su nueva, vida, de su nuevo renacer, de su nuevo amor.
El Doctor empezo a despertarse, y empezo a agitarse, queriendo zafarse, pero todo era en vano.
El se coloco bien la mascar de cuero, y se giro mostrando el rostro mas horroso de la vida real que el Doctor havia visto en su vida; sus movimientos fueron mas bruscos. Viendo que sus movimientos eran incesantes, el el intrepido necesitado de amor, cogió el latigo de puas y le propino dos fuertes golpetazos en el vientre de su admirado Doctor, recibiendo a canvio un balbuceo de dolor de este.
Con la estijeras le destrozo toda la ropa, dejandolo tan solo en calzoncillos, entonces le murmuro a escasos centimetros de su cara.-Todos no somos iguales Doctor, que lo sepa, y usted lo sabe, que esa diferencia, tarde o temprano tiene sus consecuencias. Pero no se preocupe todo sera corto y rápido, quizas le interese sufrir menos de lo que sufri yo.-el doctor se movia como un desesperado que no puede escapar de algo atroz, sus gemidos parecia los de un perro moribundo. Entonces el le propociono durante unos incesantes cinco minutos unos fuertes latigazos, que con las puas de este ivan dejando un enorme regero de sangre. Entonces con una rabia que era indeseable de un ser infernal, se sento junto a el a contemplar la obra que havia iniciado, esa liberación que tanto deseaba.
Durante unos escasos minutos, solo se oia escasos murmullos de los sollozos del Doctor, que entre lagrimas y sangre, luchaba por zafarse de aquel horror. La oscuridad de la habitacion paraceia aumentar, como si la parca de la muerte, pusiera orden a quella situación grotesca y sangrante.
Entonces el se acerco a su victima, y le dijo en una increible voz con sultura, y como de una musica muy armoniosa se tratara.- No todos somos hijos del mismo dios, somos diferentes, pero cuando esa diferencia, es ciega a los ojos de algunos, eso merece un castigo divino, ni que los dioses deserian hacer. Por eso yo soy el afortunado de decirle a la sociedad lo buenaventurado que soy de poder hacerlo, de trasnformar el verdadero amor en algo concreto. Por eso nunca fui nunca amado, ni querido, tan solo odiado por todos ustedes, los elegantes sabios de la conciencia, a la mierda !! la conciencia !!; debe de resplandecer el verdadero amor, aquel capaz de defenderse de los mas grandes de los agravios, de lo que todos me hicieron daño; mi vida vale un amor, quisiera ser querido, ¿pero porque no?, porque no tengo esa ocasión, esa oportunidad, diganmelo, ¿porque? !!!. Cada minuto que pasa, es un paso mas grande hacia un nuevo renacer, y no sabe usted Doctor, el enorme placer que me produce, que usted sea el primero en sentir las garras de mis caricias, de mis mimos, de mi sensualidad. Usted que defiende esa sociedad tan injusta y cruel, la de lo bello, ahora vera el verdadero rostro de lo que usted creó, porque usted me conoce, por ello le llamo, mi querido Doctor, si mi querido y amado Doctor.
Entonces volvio adarle un par de fuertisimos latigazos, de manera que la sangre salio a borbotones. Dejo caer el latigo fustigador encima de la mesa, y cogio el cuchillo que parecia un fuerza que emana de los dioses mas malignos del cosmos. El sintio una fuerza enorme que lo catapultaba hacia un frenesi de lujuria y de placer. Le mostro el cuchillo. Entonces encendio una pequeña lampara que havia conectada en la pared, entonces pudo ver mucho mejor el rostro de miedo, esos ojos que se salian de las cuencas. El cuerpo de este estaba lleno de magulladuras, la sangre cai como nunca, cayendo a raudales, mientras las marcas de los lagitazos, eran profundas y dolorosas. Con el cuchillo empezo a hurgar en las heridas del doctor, profiriendo este enormes movimientos del tremendo dolor. Asi estuvo durante varios minutos, disfrutando de ese sufrimiento, que el queria hacer pasar como pago de la deuda como victima de una sociedad a la cual consideraba culpable de su falta de amor.
-Mire Doctor, le sere franco, se que esta sufriendo, soy consciente de ello. Usted no recuerda quien soy pero ahora lo sabra, pero antes debera de quedarse al limite de la vida, seria injusto dejarlo aun con vida. Usted me dejo tirado como si de una basura se tratara, parezco estiercol, pero ahora ha llegado el tiempo de decidir lo que usted no quiso hacer conmigo, me dejo como un loco, como algo que es raro. Se equivoca, usted siempre defensor de dogmas que vive a espaldas de la verdadera sociedad, la que piensa, la que desarrolla lo mas profundo del corazon, en una palabra quienes desarrollamos el amor.-se detuvo en su discurso, y respiro en profundidad mientras de un zarpazo rapido, tenaz, le asesto un fuerte cuchillazo. Veia como el Doctor, se retorcia, gemia de dolor, como dando el ultimo suspiro de vida, pero el se empezo a quitar la careta de bondage, y mostro su verdadero rostro delante del doctor.
-Ahora si me recuerda, verdad Doctor. Su paciente, al cual despacho como si de una piltrafa se tratara. Ahora es usted la clara demostración de la falta de desamor, que queria que yo hiciera que yo me cruzara de manos, no !!!. Pero mire Doctor, la dulzura de la vida.-en ese momento le enfundio otro pequeño cuchillazo a la altura del hombro derecho.- ahora yo me tomo la justicia por mi mano, eso no es asi, es mi obligación, y usted tuvo la amabilidad de cruzarse en mi camino, ¿Que crudo es el destino?. Te vuelve a dar lo que tu distes, ha h ha !!, si si, tu me distes odio, odio, que yo convierto en amor. Seguro que recuerdas lo que te dije en mi última consulta, la que hicistes que mi vida canviara, que el camino de la supervivencia fuera algo mas clarividente, mas transparente, mas eficaz, mas segura; me hicistes ser mas fuerte, ya no soy el mismo de antes, he dejado mi debilidad social. Recuerda mis palabras, mis dulces palabras: ” una pluma estilografica escribe en un papel,como un cuchillo hace sangrar un cuerpo.”
Entonces el Doctor sufrio el fatídico cuchillazo, el que hizo que sus ojos quedaran clavados en el infinito, pensando en lo que fue su paciente le comento y le hizo recordar de manera funesta. La cabeza se ladeo sobre el cuerpo, era el ultimo suspiro de la primera victima.
El sol no havia salido aun, havia que actuar rapido, de forma inmediata, y asi lo hizo. Coloco el cuerpo en el asiento del conductor, quito el freno de mano, y dejo caer el vehiculo hacia el desfiladero, este se precepito hacia el abismo. El auto explosionó y cayo al fondo del mar. Se quedo mirando por unos segundos, y atravesando la carretera cruzo la ladera campo atraves, y camino hacia la cima, la oscuridad lo protegeria antes de que abandonara la zona, antes de que los primeros rayos del sol salieran. Mientras huia empezo a pensar para asi mismo: ” la vida es dura, y mas cuando uno mismo se siente desesperado por lo culpable que lo hacen sentir, yo no podia asumir esa culpabilidad por personas que me negaban el amor, la ternura, ahora la sociedad sera la culpable y la victima de sus propios prejuicios, de sus defectos y virtudes. Yo me labré un futuro lleno de esperanza, y quiero ser amado, ya que eso me lo negaron, no me lo nieges como lo hizo el doctor, el me mintio y yo le respondi, algunos diran de manera cruel, pero hay manera sencilla y clara, transparente y directa. Pero lamentablemente siempre tiene que haver un responsable que decida poner las cosas en su orden, en decirle a la sociedad quien esta equivocado, quien puede dar amor, y quien lo puede recibir, consecuentemente seguire trabajando de la misma manera que hice con el doctor, como lo haria contigo, solamente te volvere a decir, una pluma estilografica escribe en un papel,como un cuchillo hace sangrar un cuerpo.
-¿Tu quieres ser amado?.
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Gracias a Morrisey , y a The Smiths, por inspirarme para mi relato por su cancion “How soon is now ?.
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Nota del autor: En este relato no se muestra una violencia gratuita, ni homofobia alguna, no se pretende incitar a ningun desprecio por orientacion sexual alguna; cualquier coincidencia con la realidad es pura casualidad. Gracias.


Esta bien el relato , pero yo no quiero ser amada asi .
Desde luego que no !!, es la obra de un ser demente e insociable, “el”, el protagonista del relato.
Gracias por el comentario Ana.
Buenas, Jordi.
Me ha gustado tu relato. No tiene un argumento especial, pero es intenso y eso no es fácil de conseguir en esto del terror. Más aún relatándonos escenas crudas como las que contiene tu relato. Tienes una buena capacidad para escribir en primera persona, meterte en el personaje y transmitir al lector lo que pasa por la cabeza del protagonista.
Eso sí, si me permites un tironcete de orejas, deberías cuidar más la ortografía en tus relatos. Puede parecer una tontería, pero a parte de que es nuestra responsabilidad como autores fomentarla correctamente, también supone a veces una traba para el lector al leer.
¡Un abrazo!
Gracias Rober, me alegro que te haya gustado. Es cierto que debo de mejorar la ortografia, por ello no soy escritor profesional, se que debo de mejorar, me encanta que me critiqueis y me alabeis en demasia, ahi radica el exito; y por supuesto todo se debe de mejorar.
Un abrazo Rober y un abrazo.
Escalofriante relato por lo cercano de su argumento a cualquiera de nosotros, existen muchisimas personas que por angustia y rechazo acaban desquiziadas y son un peligro social, dicho de paso, mentiroso aquel que jamas penso en su vida en despedazar en trozitos al origen de su angustia cotidiana (jefe, marido, vecino …) y por ello desear no encontrar el momento perfecto como vive el protagonista de la historia.
Lo siento…pero me a gustado.